viernes, 17 de agosto de 2018

Crepi Whastapps Primo E'Costa

Ayer causalmente me encontré con un amigo y he notado cierta cara de preocupación que es muy raro en él que es un man todo mamador de gallo y esas vainas, me contó lo siguiente.

Men, imagínate que invitaron qué día a Ciénaga a una fiesta de grado, hace como 2 años más o menos, erda y como me daba pava irme sólo para allá le dije a una amiga a la que le debía una salida, que me acompañara. Total la pela' me dijo "de una" pero que sí podía ir con una prima que estaba de visita en la casa y que le daba pena dejarla sola.

Yo por dentro "nojda menos mal vamos para un grado porque donde fuésemos a rumbear estas se iban era de gorreada y yo ni loco a gastarme la plata"

Papi, llego ahí a la Lucha donde nos íbamos a encontrar, y estaban ella, la supuesta prima y otra pela', que supuestamente apareció de último momento, que estaba dizque despechada y no querían dejarla sola, yo enseguida hice cara, pero mi amiga me dice "nosotras nos pegamos el pasaje, tú tranquilo"

Bueno, salimos como a eso de las 8 de la noche en un taxi de esos que hacen viajes Ciénaga - Santa Marta y tiramos a coger un viejo de esos que están rayaos con la religión.

El señor nos ha echado un sermón en todo el camino, que esta generación era la que iba a llevar al mundo a la perdición, que todas esas cosas que hoy se estaban viendo, el reggaeton, los ilumanatis, Bad Bonny y Maluma estaban en el apocalipsis.

Que las mujeres de hoy en día eran almas oscuras encadenadas a los fosos de belsebú, que esto era una legión de ángeles caídos que habían renegado de Dios y ahora vagaban por el mundo causando devastación.

Erda y nosotros ya con cule pava, aparte el man iba todo lento, me tocó decirle que sí podía accelerar que íbamos tarde para un compromiso. Y fue cuando el man medio se calló y le puso la chancleta al zapatico ese.

Al rato llegamos a Ciénaga, tocó bajarnos en la plaza para que nos fueran a buscar, porque no sabíamos cómo llegar a la fiesta, ajá y le voy a pagar al man y el loco todo azarado me toma de la muñeca, bien fuerte, casi me quema el pellejo del apretón que me dió.

–Cuidate. –me dijo. Y cuidalas, uno de ustedes tiene un espíritu de muerte al hombro. Erda loco, para que fue esa vaina, cule miedo, ya yo quería era irme para mi casa, el man me quedó viendo fijo como por 1 minuto, depues cerró la puerta del taxi y se fue.

Ya después yo echándole el cuento a las pela's y cagaos de la risa, "vamos por una salchipapa antes de llegar al grado", nos dijo la despechada "yo invito" listo vamos.

Llegamos a un sitio ahí que nos habían recomendado y pedimos una grande para los cuatro, 25 pesos costó. De pronto vemos que traen ese animal, papi que ponchera, ni que ponchera, eso era una exageración el cerro e salchipapa.

Nos tragamos esa vaina, y n pasaron ni cinco minutos y la despechada sale con que "mk, me estoy cagando" así literal dijo, me estoy cagando y no aguanto. Erda "Ey papi ¿Tienes baño? " Le pregunto al man que atiende. "Siza, ahí detrás del arrume de sillas, pero creo que no hay agua"

"No importa" nos dijo las pelada ya con la gota de sudor bajandole por la frente, tenía los ojos brillanticos y la nariz le palpitaba ni toro bravo, la vaina era en serio. Nojoda "cualquier vaina, no somos de aquí" me dije yo.

La pela' coge, entra al baño y sale al rato, "mk, coge, paga rápido y vamonos de aquí" nos decía cule azarada dándome un billete de 50 " no esperes vueltos ni nada" erda, yo no quería ni imaginar que era lo que esa vieja había hecho en el baño.

Yo le hice caso, le di el billete de 50 al man y salimos, por aquí que es más derecho, nos echamos a caminar, y tirele WhatsApp a mi amigo y no contestaba, lo llamaba y se iba a buzón, de pronto nos chiflan, ya nosotros íbamos como a tres cuadras y nos chifla el man de las salchipapas.

"Ey," nos gritaba el man y la pelada la del despecho nos decía entre dientes "no paren bolas, caminen", "ajá pero que es lo que pasa" le preguntaba yo, ajá para saber y nada, la pela' no soltaba.

Bueno total, cruzamos como tres calles, y nos perdimos, y yo tirando teléfono y nada, cuando ya dije, nojoda esta es la última vez que llamo, mi amigo me contesta, pero en llanto, que la abuelita se le había muerto de un infarto en plena fiesta de grado.

Erda, yo quedé en shock loco, lo primero que se me vino a la mente fue el taxista diciéndome que teníamos un espíritu de muerte, mk, me dio de todo, ahora el que me estaba cagando era yo.

Comencé a agitarme y las pela's detrás de mí, ni sabían lo que me pasaba, solo me decían "Ey, que pasó, que tienes, que no sé qué" y yo todo paralizado con la respiración espesa y el pecho caliente.

"Nene, relajate, cuéntanos qué pasa, ¿Te podemos ayudar? " Yo solo pensaba en "me voy a morir, tengo un espíritu de muerte y me voy a morir" y exploto en llanto, llore que llore y las pela's todas azaradas.

En eso se acerca un gringo de esos mochileros, ajá como a preguntar también que era lo que pasaba, y la pelada, la despechada se pone a hablar con el man. Yo en medio de mi lloradera y mi desespero, veía que la vieja se iba como alejando y hablando con el man, normal.

De pronto un rato ya más calmado, la pelada regresa, toda como contentona, ya yo estaba un poco más sereno y ajá les expliqué, mi amiga me decía que no me sugestionara, que esas son vainas que pasan por casualidad, que más bien mañana regresara a dar el pésame.

Pero yo seguía con mi vainita ahí en el pecho, nos fuimos a la salida a coger un carro para que nos llevara a Santa Marta y en el trayecto la pelada nos echaba el cuento que el gringo le había regalado una manillita que de la buena suerte.

Una manillita medio rara, eran tres hilos rojos sujetados por dos huesitos. Cule vaina rara, en fin no le paré bolas, llegamos a la salida donde se cogen los carros y adivinen quien nos estaba esperando, el man de las salchipapas.

El man nos ve y grita "oye, me cagaste el piso" erda cule viaje, claro todo el mundo nos volteó a ver y comenzaron a gritarme a mí,  porque aja como las mujeres no cagan, el poco de taxistas me  gritaban "cagón" y yo calmando al man de las salchipapas. Tocó al final ligarlo con 20 pesos

Y yo pasando la vergüenza ajena, cule piedra, total llegamos a Santa Marta y cada uno para su casa. Llego yo y voy a revisar el WhatsApp y veo un estado de mi amigo con una foto de su abuela, que era como reciente, 

La señora ya se veía bastante enferma, estaba muy muy flaca, con la vista como perdida, los cabellos poquitos y la piel pálida.

Sentí cule vaina fea en el pecho, más porque me volvió la sugestión esa de que yo tenía un espíritu que no sé qué, y a dónde daba para dormir.

Así pasé como tres días en los que no dormía nada, y si medio echaba la dormida, soñaba conmigo mismo en un cajón, o a veces que me estaba viendo en el espejo y mi reflejo estaba todo flaco, y huesudo con la piel podrida.

En ese cuento bajé como 8 kilos, se me puso la piel fea, toda manchada, el pelo reseco y a cada ratico me daban ganas de vomitar. Un año pasó, y mi amigo puso de nuevo en su estado la foto con abuela por el año de difunta.

Fue cuando vi algo extraño en la foto, la señora lo tenía abrazado y en la muñeca derecha tenía una manillita igualita a la que le había  dado el gringo a la pelada despechada en Ciénaga. Al rato le escribo a mi amiga, preguntando por la pelada.

"¿Mk no te conté?" La pelada a los días que nosotros fuimos a Ciénaga esa vez, dizque se escapó de la casa, yo creo que fue que ella le echaron algo, una brujería o algo así, porque esa pelada tenía su futuro hecho, le iba bien en la U y le daban todo y mira, no han sabido nada de ella.

Hace unas semanas estuve de nuevo en Ciénaga, estaba ahí en la playa con unos amigos tomando unas cervezas, de pronto se me acerca una viejita a regalarme una manilla, voy a verle la cara y no era una viejita, era la pelada esta, estaba toda demacrada, casi en los huesos y prácticamente sin cabello.

Dicen, que eso es una maldición que ellos deben ir pasando para poder descansar, que ya de esas no se pueden salvar sino muriendo y para poder morirse tienen que pasarle la maldición a 100 personas más.  Unos regalan manillas, otros venden dulces, o te leen la mano,  cualquier cosa que les permita hacer un vínculo con otra persona.

¿Ahora ya sabe por qué es malo recibír cosas de extraños?